Intervención coronaria en nonagenarios: la edad no debe ser un criterio de exclusión
Mortalidad intrahospitalaria del infarto agudo de miocardio en nonagenarios sigue siendo elevada y la edad ha condicionado históricamente nuestra decisión a pie de cama.

Un centro holandés de alto volumen publica en Clinical Cardiology un análisis que cuestiona esa inercia terapéutica. La intervención coronaria percutánea puede plantearse con seguridad en pacientes de más de 90 años seleccionados, mediante valoración individualizada del estado clínico y del riesgo del procedimiento. Para el equipo de críticos, esto obliga a revisar el algoritmo de activación de hemodinámica ante todo infarto en edad avanzada.
Qué aporta el estudio holandés
El trabajo se centra en nonagenarios que sufren un infarto agudo de miocardio y analiza los resultados de la reperfusión mecánica en vida real. Conclusión operativa: la ICP es viable en pacientes seleccionados mediante evaluación individualizada del estado clínico y del riesgo del procedimiento. La edad por sí sola no cierra la puerta a la reperfusión mecánica en el paciente bien seleccionado. La cobertura de Medical Dialogues insiste en el mismo mensaje: edad avanzada no equivale a exclusión sistemática. Procede de un centro holandés de alto volumen, lo que refuerza la validez externa del hallazgo para unidades con experiencia comparable.
Clasificación del infarto: lo que entra en juego
En paralelo, una nueva definición global de infarto publicada en European Heart Journal reorganiza los eventos coronarios en tres categorías según la presentación clínica, según recogen ABC News y MedicalBrief. La guía introduce umbrales de troponina específicos por sexo, lo que mejora la detección en mujeres. Reconoce además la disección coronaria espontánea (SCAD) como causa frecuente: según un estudio australiano, casi uno de cada cuatro síndromes coronarios agudos en mujeres menores de 60 años corresponden a SCAD. A pie de cama, amplía tu diagnóstico diferencial ante dolor torácico en mujer joven sin factores de riesgo clásicos. Expertos australianos como Tom Marwick, del Baker Heart and Diabetes Institute, y Natalie Raffoul, responsable de estrategia clínica de la Heart Foundation, han valorado la actualización como un avance para visibilizar los eventos coronarios específicos de la mujer.
Lista rápida de comprobación
- Nonagenario con infarto: edad cronológica no excluye la ICP por sí sola.
- Selección: estado clínico, riesgo del procedimiento, decisión individualizada.
- Mujer joven con dolor torácico: añade SCAD al diagnóstico diferencial.
- Biomarcadores: aplica umbrales de troponina específicos por sexo.
- Documenta el proceso de selección: registro trazable en la historia clínica.
- Si tu centro no dispone de ICP 24/7, define de antemano el circuito de transferencia.