Sepsis in Africa: Why the first 24 hours could be critical to survival
Según Innovation News Network, aproximadamente 178.000 madres y un millón de recién nacidos mueren cada año en la Región de África de la OMS. La fuente añade que la región concentra cerca del 70 % de las muertes maternas mundiales; muchas son prevenibles.

La propuesta «Las primeras 24 horas de la sepsis» plantea la estabilización fisiológica como una prioridad propuesta de financiación e investigación mientras se identifica la causa y el tratamiento más eficaz. Para el intensivista, el mensaje es operativo: empezar pronto y sostener al paciente mientras se confirma la mejor estrategia.
Mantener la fisiología durante la espera
Un paciente crítico puede pasar de la infección al choque, la disfunción orgánica y la muerte mientras el equipo todavía establece qué ocurre. En África, la fuente identifica limitaciones operativas: laboratorios con capacidad reducida, escasez de camas de cuidados críticos, acceso restringido al oxígeno y dificultad para trasladar al paciente a un centro especializado.
La respuesta tradicional sigue siendo esencial. Hay que reconocer pronto la infección e iniciar tratamiento antimicrobiano empírico. Con el aumento de la resistencia, el primer tratamiento seleccionado puede no ser eficaz. El laboratorio puede tardar en identificar el microorganismo y su sensibilidad.
Por eso, la propuesta no pide retrasar antibióticos, control del foco, reanimación ni tratamiento basado en la evidencia. Pide añadir soporte mientras se obtiene una respuesta mejor. Ejecuta el proceso en paralelo: inicia antimicrobianos empíricos; mantén la reanimación y el control del foco; monitoriza circulación y perfusión tisular. La ventana inicial no es una espera diagnóstica. Es tiempo de evitar el colapso fisiológico.
La resistencia abre una ventana crítica
La fuente sostiene que exigir un diagnóstico más precoz no basta. Una encuesta reciente a profesionales de neonatología de 40 de 48 países subsaharianos encontró que el 50,3 % refería dificultad para acceder a antibióticos. El 14,9 % decía que los resultados de los hemocultivos nunca llegaban a tiempo para modificar la atención. Otro 28,6 % los recibía con tiempo útil en menos de la mitad de las ocasiones.
En una cohorte neonatal de Etiopía, el 44,9 % de los microorganismos causantes de sepsis asociada a la asistencia sanitaria presentaban resistencia al tratamiento empírico de primera línea. La fuente sitúa la brecha entre el primer tratamiento y la confirmación microbiológica. El diagnóstico más rápido ayuda, pero no siempre puede conseguirse con la rapidez necesaria.
Aquí cambia la pregunta clínica. Si todavía no conoces el agente ni su perfil de resistencia, ¿qué función debes sostener? La fuente prioriza mantener la circulación y la perfusión tisular. También proteger los órganos amenazados y la función respiratoria. Hay que evitar la progresión hacia el choque refractario.
Del diagnóstico al soporte en paralelo
La fuente propone estudiar terapias y tecnologías para mantener la circulación y la perfusión tisular. También para proteger el riñón, el cerebro, el corazón y el endotelio. Y para sostener la función respiratoria.
Se trata de una agenda de estudio, no de una sustitución del tratamiento urgente. Incluye modular las respuestas perjudiciales del huésped sin comprometer el control de la infección. También mejorar la estabilidad metabólica. Y simplificar el soporte fisiológico en hospitales sin instalaciones avanzadas de cuidados intensivos.
Para nosotros, el algoritmo queda claro: comprueba primero la disponibilidad de oxígeno, una cama de cuidados críticos y la posibilidad de traslado a un centro especializado. Después monitoriza la circulación y la perfusión tisular. Vigila la función respiratoria y los órganos amenazados. Revisa la estabilidad metabólica. Detecta pronto la progresión hacia el choque refractario.
El objetivo no es retirar el antibiótico. Es añadir soporte mientras se determina la causa y el tratamiento más eficaz. La identificación microbiológica y el soporte fisiológico deben avanzar a la vez.
Lista de control rápida:
- Antimicrobianos empíricos iniciados sin demora.
- Reanimación y control del foco activos.
- Oxígeno, cama de cuidados críticos y traslado verificados.
- Circulación y perfusión tisular monitorizadas.
- Función respiratoria protegida.
- Riñón, cerebro, corazón y endotelio vigilados.
- Estabilidad metabólica revisada.
- Progresión hacia el choque refractario detectada.